Mmm… ¿Por qué este chico tiene un paquete?
¿Sería un regalo? Qué lindo que es, aunque mejor no lo miro, o si, mejor lo
miro, sino va a quedar como que me desagrada. Quizás también piense que pienso
que es un ladrón.
¿Por qué me tiene que pasar esto un día como hoy? En este país nunca funciona
nada.
Espero no permanecer acá adentro del ascensor con este pibe no más de media
hora. No se para que me engaño, mejor ser realista, van a tardar 20 años en
arreglar el ascensor.
Esos colores, esos colores…. Esa remera roja. Este chico me suena de algún
lado. Mientras más piense menos me voy a acordar.
Espero que mi mama no me mate por llegar tarde, nunca puedo cumplir nada. Que
tonta soy, que tonta, prometí estar a las 19:30hs. La culpa no la tengo yo. Yo
no tengo la culpa de que todo funcione mal y quedarme encerrada con un pibe que
ni habla ni mira.
La pizzería de Roqui… creo que debe ser de ahí. ¿Y si le pregunto? No se. Si no
es, quedo como una tarada.
“¿Que mal no?”, seguramente lo dijo para romper el hielo. Que pregunta estúpida, es obvio que esta todo mal,
más que mal. “Se me está enfriando la pizza” ¿Habrá agregado esa frase por mi
incomodo silencio? Que tonta que soy, ni una palabra puedo decir, ni una!!
Ahora ya sé que es el repartidor de
pizza. ¿Trato de romper el hielo o lo ignoro?.
“¿Qué llevas ahí?”. Ah bue, podría ganarme un premio a la mas idiota. Como le
voy a preguntar eso si trabaja en una pizzería. “Supongo que una pizza, ¿Cómo
te llamas?”, que linda voz, que rico olor a pizza. La verdad que podría abrirla
y convidar un poquito, que gente egoísta.
“Victoria. ¿Y vos?” “Martin, ¿tenes hambre?” Me vio cara de muerta de hambre o
me esta leyendo la mente. Ya fue, le digo que sí, tengo hambre.
¿Qué es ese ruido? Que se haya arreglado, que se haya arreglado, que se haya
arreglado. Justo cuando Martin me está hablando y me convida pizza me tengo que
ir.
“Parece que ya nos vamos, ¿abro igual la pizza?” “No, está bien.” Por fin el
ascensor empieza a bajar. Estar entre el piso 7 y 8 me da un poco de miedo.
Le podría pedir el celular.
“Bueno, ya me voy, espero que la pizza no esté demasiado fría”
Sonrío como una tonta porque no se me ocurre nada para decir. Se me ocurre
pedirle el celular pero no me da la cara. Así que mejor camino, mi mama debe
estar enojada por la tardanza.
Además si estaría interesado me lo hubiera pedido el. Me hubiera pedido el
celular, el facebook, el twitter, algo. O por ahí estaba como yo. No se. Menos
mal que nadie escucha lo que pienso.
MEZCLEMOS NUESTROS COLORES
Somos exclavos de nuestras palabras y dueños de nuestro silencio
viernes, 3 de mayo de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
300
No pasaba un día sin contar hasta 300. 300 para matar el tiempo, 300 para salir, 300 para olvidar.
Esa sonrisa, única, inolvidable, borrada de la realidad de todos, destruida
Si bien estar algunos meses detrás de esas rejas, confundido, me había generado varios tipos de arrepentimiento. Ya no había vuelta atrás.
¡Que estúpido hombre!, débil,incapaz de escapar del vicio, del dolor, del alcohol.
Mi único objetivo era el castigo, prefería vivir con este dolor por siempre, que morir siendo un cobarde.
Incapaz de borrar esas imágenes me partía la cabeza cada noche contra la pared y cada 15 de Abril moría emborrachado acompañado de la noche.
Su cuerpo, su piel, su voz todo se había resumido a un recuerdo, a una tristeza.
Gritos desgarradores, buscando consuelo, jamas lo olvidaría. Quedaría marcado dentro de mi.
Mi único amor, mi única compañía, todo se había vuelto lejano.
Mire la hora, esperando que sea el comienzo del ritual. Como todo 15 de abril me tire contra las paredes grisaseas y moribundas y abri la petaca escondida debajo de la cama, para dejarme ir una vez mas.
Esa sonrisa, única, inolvidable, borrada de la realidad de todos, destruida
Si bien estar algunos meses detrás de esas rejas, confundido, me había generado varios tipos de arrepentimiento. Ya no había vuelta atrás.
¡Que estúpido hombre!, débil,incapaz de escapar del vicio, del dolor, del alcohol.
Mi único objetivo era el castigo, prefería vivir con este dolor por siempre, que morir siendo un cobarde.
Incapaz de borrar esas imágenes me partía la cabeza cada noche contra la pared y cada 15 de Abril moría emborrachado acompañado de la noche.
Su cuerpo, su piel, su voz todo se había resumido a un recuerdo, a una tristeza.
Gritos desgarradores, buscando consuelo, jamas lo olvidaría. Quedaría marcado dentro de mi.
Mi único amor, mi única compañía, todo se había vuelto lejano.
Mire la hora, esperando que sea el comienzo del ritual. Como todo 15 de abril me tire contra las paredes grisaseas y moribundas y abri la petaca escondida debajo de la cama, para dejarme ir una vez mas.
lunes, 22 de abril de 2013
Felipe
Levanto lentamente su cabecita, el olor dulce que provenía
de la cocina lo había despertado. Solía
pasar horas y horas en su cunita, o a veces también en distintas partes de la
casa, durmiendo.
Giro la cabeza de un lado a otro asegurándose de que nadie lo estuviera
mirando.
Se paro y comenzó a caminar indiferente, orgulloso, moviendo su cola de acá
para allá y apoyando sus patas en el suelo con ligereza.
En el camino ya se podía imaginar de que sabor seria, de qué forma, de que
tamaño.
“PUM”, sus orejas se pararon percibiendo de donde venia el sonido, pero no fue
de mucha importancia para Felipe ya que retomo su camino.
Cada paso que daba era acompañado del movimiento de su panza, la cual se movía
sin parar. La palabra holgazán era la que mejor lo describía.
Se paro junto al marco de la puerta que lo introducía a la cocina, miro y miro
hasta encontrar de done provenía ese dulce aroma que lo había despertado de su
interminable siesta.
Tomo envión y a pesar de su gordura salto atacando hacia la mesa. Ya, a punto
de sacar sus garras para clavarlas en el delicioso bizcochuelo escucha los
pasos de alguien que estaba viniendo.
Como un buen gato inteligente, Felipe dio un salto al piso y se sentó para simular
que no estaba haciendo nada. Se lamia las patitas con inocencia.
Aburrido de esperar que se fueran de la
cocina volvió caminando, con su forma delicada y altanera, a su cunita. Amaso
las frazaditas un rato, se acostó y acompañado de su ronroneo se volvió a
dormir.
jueves, 28 de febrero de 2013
El auto que no se rompe
Estaba parada en la esquina que dividía la autopista y la entrada a los suburbios. Todos estábamos parados allí esperando que llegue. La noche, azul y estrellada, acompañaba la emoción de la gente, enloquecida por ver llegar al "indestructible".
Yo no creía nada de los rumores que se andaban diciendo sobre el famoso "auto que no se rompe", estaba en ese lugar por casualidades del destino, por motivos que jamas hubiera imaginado.
Desde la autopista llegaba el anfitrión. Un escarabajo antiguo, medio oxidado, pero increíblemente hermoso.
Una de las dos chicas que viajaban en la parte de atrás del auto se bajo y se dirigió hacia mi. El conductor permanecía adentro.
La chica me sujeto del brazo y me incito a subir. En ese momento mis pensamientos estaban mezclados, era todo demasiado confuso. ¿Por que me elegiría a mi?.
Me arme de valor y me introduje en el auto. Los asientos eran de cuero, todo resplandecía desde afuera. El conductor, sin darse vuelta me dice, "bienvenida al auto que no se rompe", tal cual lo llamaba la gente.
Con su máxima velocidad, el escarabajo ingreso al autopista, una autopista que no era como cualquiera, era casi irreal. La calle en la que ns dirigíamos tenia entre 50 y 70 metros de largo,luego doblaba y volvía al mismo lugar donde la gente nos esperaba.
Antes de dar la vuelta para volver el auto freno esperando que un camión con un acoplado de aproximadamente 1000 kilos nos chocara por detrás Era extraño ya que no tenia miedo de morirme, en cierto punto confiaba en el escarabajo, aunque todo se sentía fuera de lo que se podría decir "normal-"
El camión a toda velocidad choco contra el escarabajo. Era imposible, el auto apenas tembló y siguió intacto mientras que la parte delantera del camión estaba hecha pedazos.
El conductor arranco con una tranquilidad totalmente plena y doblo la curva llegar al lugar de partida.
La gente aplaudía sin parar.
Yo no creía nada de los rumores que se andaban diciendo sobre el famoso "auto que no se rompe", estaba en ese lugar por casualidades del destino, por motivos que jamas hubiera imaginado.
Desde la autopista llegaba el anfitrión. Un escarabajo antiguo, medio oxidado, pero increíblemente hermoso.
Una de las dos chicas que viajaban en la parte de atrás del auto se bajo y se dirigió hacia mi. El conductor permanecía adentro.
La chica me sujeto del brazo y me incito a subir. En ese momento mis pensamientos estaban mezclados, era todo demasiado confuso. ¿Por que me elegiría a mi?.
Me arme de valor y me introduje en el auto. Los asientos eran de cuero, todo resplandecía desde afuera. El conductor, sin darse vuelta me dice, "bienvenida al auto que no se rompe", tal cual lo llamaba la gente.
Con su máxima velocidad, el escarabajo ingreso al autopista, una autopista que no era como cualquiera, era casi irreal. La calle en la que ns dirigíamos tenia entre 50 y 70 metros de largo,luego doblaba y volvía al mismo lugar donde la gente nos esperaba.
Antes de dar la vuelta para volver el auto freno esperando que un camión con un acoplado de aproximadamente 1000 kilos nos chocara por detrás Era extraño ya que no tenia miedo de morirme, en cierto punto confiaba en el escarabajo, aunque todo se sentía fuera de lo que se podría decir "normal-"
El camión a toda velocidad choco contra el escarabajo. Era imposible, el auto apenas tembló y siguió intacto mientras que la parte delantera del camión estaba hecha pedazos.
El conductor arranco con una tranquilidad totalmente plena y doblo la curva llegar al lugar de partida.
La gente aplaudía sin parar.
lunes, 11 de febrero de 2013
Detrás de las sombras
Cerro sus ojos y deseo desaparecer viajando hacia lo mas claro de su alma. Todos sus intentos habían sido inútiles, su corazón seguía latiendo cada segundo con mas intensidad. Quizás estaba destinada a vivir por siempre o a morir de cualquier otra manera.
Concentrada, intento llamar a la suerte, pero esta no aparecía.Todos aquellos intentos habían sido interrumpidos por obra del destino.
Pensó en todos los momentos, mas los malos que los buenos, intento concentrar su bronca para intentar desprender su alma una vez mas.
Inquieta tanteo para encontrar la navaja que había afilado días atrás Las lagrimas desbordaban de sus ojos, los cuales seguían cerrados con intensad. Su alma estaba pura, tal como ella quería, pero su mente estaba encerrada en un lugar oscuro y sombrío.
Todos aquellos recuerdos que habían parecido desaparecer cobraban vida para darle fin a este castigo. Tal vez la intoxicación y el intento de asfixia anterior no habían funcionado, pero esta vez no había salida. Esta vez era para siempre, sin que nadie la salve, sin que el destino se atreviera a interrumpir.
Arrastro la navaja hasta su pecho y la sujeto con las dos manos. Sin miedo empujo el filo con ambas manos, esperando que alguien la viniera a salvar.
Cayo de la silla donde había estado varias horas pensando. La sangre recorría su cuerpo, aun caliente, y caía en la alfombra impregnándose cada vez mas.
Nadie había ido por ella. Ya era tarde para arrepentimientos, nadie vendría a buscarla.
Volvió a cerrar sus ojos y se relajo para morir.
Concentrada, intento llamar a la suerte, pero esta no aparecía.Todos aquellos intentos habían sido interrumpidos por obra del destino.
Pensó en todos los momentos, mas los malos que los buenos, intento concentrar su bronca para intentar desprender su alma una vez mas.
Inquieta tanteo para encontrar la navaja que había afilado días atrás Las lagrimas desbordaban de sus ojos, los cuales seguían cerrados con intensad. Su alma estaba pura, tal como ella quería, pero su mente estaba encerrada en un lugar oscuro y sombrío.
Todos aquellos recuerdos que habían parecido desaparecer cobraban vida para darle fin a este castigo. Tal vez la intoxicación y el intento de asfixia anterior no habían funcionado, pero esta vez no había salida. Esta vez era para siempre, sin que nadie la salve, sin que el destino se atreviera a interrumpir.
Arrastro la navaja hasta su pecho y la sujeto con las dos manos. Sin miedo empujo el filo con ambas manos, esperando que alguien la viniera a salvar.
Cayo de la silla donde había estado varias horas pensando. La sangre recorría su cuerpo, aun caliente, y caía en la alfombra impregnándose cada vez mas.
Nadie había ido por ella. Ya era tarde para arrepentimientos, nadie vendría a buscarla.
Volvió a cerrar sus ojos y se relajo para morir.
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