Estaba parada en la esquina que dividía la autopista y la entrada a los suburbios. Todos estábamos parados allí esperando que llegue. La noche, azul y estrellada, acompañaba la emoción de la gente, enloquecida por ver llegar al "indestructible".
Yo no creía nada de los rumores que se andaban diciendo sobre el famoso "auto que no se rompe", estaba en ese lugar por casualidades del destino, por motivos que jamas hubiera imaginado.
Desde la autopista llegaba el anfitrión. Un escarabajo antiguo, medio oxidado, pero increíblemente hermoso.
Una de las dos chicas que viajaban en la parte de atrás del auto se bajo y se dirigió hacia mi. El conductor permanecía adentro.
La chica me sujeto del brazo y me incito a subir. En ese momento mis pensamientos estaban mezclados, era todo demasiado confuso. ¿Por que me elegiría a mi?.
Me arme de valor y me introduje en el auto. Los asientos eran de cuero, todo resplandecía desde afuera. El conductor, sin darse vuelta me dice, "bienvenida al auto que no se rompe", tal cual lo llamaba la gente.
Con su máxima velocidad, el escarabajo ingreso al autopista, una autopista que no era como cualquiera, era casi irreal. La calle en la que ns dirigíamos tenia entre 50 y 70 metros de largo,luego doblaba y volvía al mismo lugar donde la gente nos esperaba.
Antes de dar la vuelta para volver el auto freno esperando que un camión con un acoplado de aproximadamente 1000 kilos nos chocara por detrás Era extraño ya que no tenia miedo de morirme, en cierto punto confiaba en el escarabajo, aunque todo se sentía fuera de lo que se podría decir "normal-"
El camión a toda velocidad choco contra el escarabajo. Era imposible, el auto apenas tembló y siguió intacto mientras que la parte delantera del camión estaba hecha pedazos.
El conductor arranco con una tranquilidad totalmente plena y doblo la curva llegar al lugar de partida.
La gente aplaudía sin parar.
MEZCLEMOS NUESTROS COLORES
Somos exclavos de nuestras palabras y dueños de nuestro silencio
jueves, 28 de febrero de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
Detrás de las sombras
Cerro sus ojos y deseo desaparecer viajando hacia lo mas claro de su alma. Todos sus intentos habían sido inútiles, su corazón seguía latiendo cada segundo con mas intensidad. Quizás estaba destinada a vivir por siempre o a morir de cualquier otra manera.
Concentrada, intento llamar a la suerte, pero esta no aparecía.Todos aquellos intentos habían sido interrumpidos por obra del destino.
Pensó en todos los momentos, mas los malos que los buenos, intento concentrar su bronca para intentar desprender su alma una vez mas.
Inquieta tanteo para encontrar la navaja que había afilado días atrás Las lagrimas desbordaban de sus ojos, los cuales seguían cerrados con intensad. Su alma estaba pura, tal como ella quería, pero su mente estaba encerrada en un lugar oscuro y sombrío.
Todos aquellos recuerdos que habían parecido desaparecer cobraban vida para darle fin a este castigo. Tal vez la intoxicación y el intento de asfixia anterior no habían funcionado, pero esta vez no había salida. Esta vez era para siempre, sin que nadie la salve, sin que el destino se atreviera a interrumpir.
Arrastro la navaja hasta su pecho y la sujeto con las dos manos. Sin miedo empujo el filo con ambas manos, esperando que alguien la viniera a salvar.
Cayo de la silla donde había estado varias horas pensando. La sangre recorría su cuerpo, aun caliente, y caía en la alfombra impregnándose cada vez mas.
Nadie había ido por ella. Ya era tarde para arrepentimientos, nadie vendría a buscarla.
Volvió a cerrar sus ojos y se relajo para morir.
Concentrada, intento llamar a la suerte, pero esta no aparecía.Todos aquellos intentos habían sido interrumpidos por obra del destino.
Pensó en todos los momentos, mas los malos que los buenos, intento concentrar su bronca para intentar desprender su alma una vez mas.
Inquieta tanteo para encontrar la navaja que había afilado días atrás Las lagrimas desbordaban de sus ojos, los cuales seguían cerrados con intensad. Su alma estaba pura, tal como ella quería, pero su mente estaba encerrada en un lugar oscuro y sombrío.
Todos aquellos recuerdos que habían parecido desaparecer cobraban vida para darle fin a este castigo. Tal vez la intoxicación y el intento de asfixia anterior no habían funcionado, pero esta vez no había salida. Esta vez era para siempre, sin que nadie la salve, sin que el destino se atreviera a interrumpir.
Arrastro la navaja hasta su pecho y la sujeto con las dos manos. Sin miedo empujo el filo con ambas manos, esperando que alguien la viniera a salvar.
Cayo de la silla donde había estado varias horas pensando. La sangre recorría su cuerpo, aun caliente, y caía en la alfombra impregnándose cada vez mas.
Nadie había ido por ella. Ya era tarde para arrepentimientos, nadie vendría a buscarla.
Volvió a cerrar sus ojos y se relajo para morir.
viernes, 1 de febrero de 2013
Te amo
Ella se acerco y le susurro al oído sin esperar una respuesta. El sorprendido
le pidió con entusiasmo que lo repitiera.
- Te amo - volvió a decir ella con una sonrisa y con una voz cálida y tranquila que solo él podía oír.
El la abrazo, la miro a los ojos y respondió.
-Yo también te amo, karen.
Esa noche podía ser casi perfecta, inundada de amor y nada mas. Una noche vacía de odios
y rencores, una noche que ella dedicaba solo para el.
Se abrazaron felices y recién cerraron sus ojos al amanecer como si nada ni nadie existiera en el mundo. Solo ellos, completos de felicidad.
Un sentimiento incomparable, de compañía. Ojala que todos los días al despertar te pueda ver una vez mas, pensó ella mientras se dormia
.
Es como estar dividida en dos. Una parte en un laberinto y otra en el medio del oceano. Pero quien le importa?
Nada parece encajar, no tengo lugar en donde estar, no tengo lugar a donde ir. Somos todos amigos en un mundo de desconocidos. Demasiada ironía para mi.
Mi cabeza no puede expandirse mas, ya no se que es lo que esta bien y que es lo que esta mal.
No quiero lastimar a nadie, tampoco beneficiar. Todos quieren hablar pero nadie escuchar. Todos pueden ver pero nadie quiere observar. Yo prefiero escuchar pero que dificil se hacer cuando no hay nada que escuchar. Cuando todo esta cantado, sabes las mil y una vueltas que tiene el mundo. Frustrante, a la vez bueno. No se lo que es.
Extraño sentimiento, extraña vista hacia al mundo. Cuando todo iba bien, nada parece seguir su camino.
Poco fue como quise, mucho sorprendió.
No quiero crecer. Nada va a ser igual y quizás nunca mas vuelva a sentir como hoy. No quiero convertirme en un robot como muchos lo son. Yo se que lo puedo cambiar, que puedo seguir siendo yo misma. Pero cuando nadie te acepta y creen que estas equivocada, equivocada en tu forma de ver la vida.
Pero la pena es cuando no es la forma de ver la vida, la que no acepan los demas, sino la forma de vivirla. Algo que por mas que me contradigan, no voy a cambiar. Muchos me van a abandonar, pocos se van a quedar.
Yo acepto a todos como son, los puedo entender pero no sentir lo mismo. Puedo ayudarlos pero no cambiarlos.
Yo solo queiro que me acepten como soy. Y ahora es cuando me doy cuenta que tan equivocada y confundida no estoy. Se muy bien lo que quiero y a donde voy. Si tengo que sufrir voy a sufrir, porque de eso se trata la vida para mi. Disfrutarla hasta el ultimo día con caídas y tropezones, alegrías y risas. Aprendiendo cada día mas. Sin importar quien me juzgue o quien me odie, sonriendo siempre para todos.
Cada uno aprende como jugar y juega como mas le conviene. No todos ganantras cerraba sus ojos.
martes, 20 de noviembre de 2012
Miedo
Soñé que estaba sola, que me dirigía al mismo lugar de siempre, al mismo lugar que odiaba. Lo había reconocido rápidamente. A través de los vidrios rotos se podía distinguir las paredes verdes y las sillas añejas y quebradas. Aun se podía sentir el olor fuerte del alcohol y el humo hediondo del tabaco, intactos como aquellos recuerdos. Se sentía el mismo dolor que siempre, la misma angustia, el mismo recuerdo. Me frene antes de cruzar la puerta de vidrio. Todo mi cuerpo se reflejaba en la puerta de aquel lugar. Mi cara comenzó a transformarse por una mas enojada y mi angustia en odio. Se sentía como un escudo protector, como un indicio de que no quería y no debía estar allí. Retrocedí y me di vuelta para seguir caminando, era un miedo bastante intenso como para cruzar la vieja puerta una vez mas. Camine y seguí caminando, entristecida, por la calle húmeda después de las tormentas pasadas. No pude distinguir que era lo mas triste, aquello que la gente no podía entender y que me destruía día a día, o que no pudiera cruzar la puerta sin miedo y encontrarme con las paredes verdes una vez mas.
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