MEZCLEMOS NUESTROS COLORES

Somos exclavos de nuestras palabras y dueños de nuestro silencio



domingo, 28 de abril de 2013

300

No pasaba un día sin contar hasta 300. 300 para matar el tiempo, 300  para salir, 300 para olvidar.
Esa sonrisa, única, inolvidable, borrada de la realidad de todos, destruida
Si bien estar algunos meses detrás de esas rejas, confundido, me había generado varios tipos de arrepentimiento. Ya no había vuelta atrás.
¡Que estúpido hombre!, débil,incapaz de escapar del vicio, del dolor, del alcohol.
Mi único objetivo era el castigo, prefería vivir con este dolor por siempre, que morir siendo un cobarde.
Incapaz de borrar esas imágenes me partía la cabeza cada noche contra la pared y cada 15 de Abril moría emborrachado acompañado de la noche.
Su cuerpo, su piel, su voz todo se había resumido a un recuerdo, a una tristeza.
Gritos desgarradores, buscando consuelo, jamas lo olvidaría. Quedaría marcado dentro de mi.
Mi único amor, mi única compañía, todo  se había vuelto lejano.
Mire la hora, esperando que sea el comienzo del ritual. Como todo 15 de abril me tire contra las paredes grisaseas y moribundas y abri la petaca escondida debajo de la cama, para dejarme ir una vez mas.



lunes, 22 de abril de 2013

Felipe


Levanto lentamente su cabecita, el olor dulce que provenía de  la cocina lo había despertado. Solía pasar horas y horas en su cunita, o a veces también en distintas partes de la casa, durmiendo.
Giro la cabeza de un lado a otro asegurándose de que nadie lo estuviera mirando. 
Se paro y comenzó a caminar indiferente, orgulloso, moviendo su cola de acá para allá y apoyando sus patas en el suelo con ligereza.
En el camino ya se podía imaginar de que sabor seria, de qué forma, de que tamaño.
“PUM”, sus orejas se pararon percibiendo de donde venia el sonido, pero no fue de mucha importancia para Felipe ya que retomo su camino.
Cada paso que daba era acompañado del movimiento de su panza, la cual se movía sin parar. La palabra holgazán era la que mejor lo describía. 
Se paro junto al marco de la puerta que lo introducía a la cocina, miro y miro hasta encontrar de done provenía ese dulce aroma que lo había despertado de su interminable siesta. 
Tomo envión y a pesar de su gordura salto atacando hacia la mesa. Ya, a punto de sacar sus garras para clavarlas en el delicioso bizcochuelo escucha los pasos de alguien que estaba viniendo.
Como un buen gato inteligente, Felipe dio un salto al piso y se sentó para simular que no estaba haciendo nada. Se lamia las patitas con inocencia.
Aburrido de esperar  que se fueran de la cocina volvió caminando, con su forma delicada y altanera, a su cunita. Amaso las frazaditas un rato, se acostó y acompañado de su ronroneo se volvió a dormir.

jueves, 28 de febrero de 2013

El auto que no se rompe

Estaba parada en la esquina que dividía la autopista y la entrada a los suburbios. Todos estábamos parados allí  esperando que llegue. La noche, azul y estrellada, acompañaba la emoción de la gente, enloquecida por ver llegar al  "indestructible".
Yo no creía nada de los rumores que se andaban diciendo sobre el famoso "auto que no se rompe", estaba en ese lugar por casualidades del destino, por motivos que jamas hubiera imaginado.
Desde la autopista llegaba el anfitrión. Un escarabajo antiguo, medio oxidado, pero increíblemente hermoso.
Una de las dos chicas que viajaban en la parte de atrás del auto se bajo y se dirigió hacia mi. El conductor permanecía adentro.
La chica me sujeto del brazo y me incito a subir. En ese momento mis pensamientos estaban mezclados, era todo demasiado confuso. ¿Por que me elegiría a mi?.
Me arme de valor y me introduje en el auto. Los asientos eran de cuero, todo resplandecía desde afuera. El conductor, sin darse vuelta me dice, "bienvenida al auto que no se rompe", tal cual lo llamaba la gente.
Con su máxima velocidad, el escarabajo ingreso al autopista, una autopista que no era como cualquiera, era casi irreal. La calle en la que ns dirigíamos tenia entre 50 y 70 metros de largo,luego doblaba y volvía al mismo lugar donde la gente nos esperaba.
Antes de dar la vuelta para volver el auto freno esperando que un camión con un acoplado de aproximadamente 1000 kilos nos chocara por detrás  Era extraño ya que no tenia miedo de morirme, en cierto punto confiaba en el escarabajo, aunque todo se sentía fuera de lo que se podría decir "normal-" 
El camión a toda velocidad choco contra el escarabajo. Era imposible, el auto apenas tembló y siguió intacto mientras que la parte delantera del camión estaba hecha pedazos.
El conductor arranco con una tranquilidad totalmente plena y doblo la curva llegar al lugar de partida.
La gente aplaudía sin parar.

lunes, 11 de febrero de 2013

Detrás de las sombras

Cerro sus ojos y deseo desaparecer viajando hacia lo mas claro de su alma. Todos sus intentos habían sido inútiles,  su corazón seguía latiendo cada segundo con mas intensidad. Quizás estaba destinada a vivir por siempre o a morir de cualquier otra manera.
Concentrada, intento llamar a la suerte, pero esta no aparecía.Todos aquellos intentos habían sido interrumpidos por obra del destino.
Pensó en todos los momentos, mas los malos que los buenos, intento concentrar su bronca para intentar desprender su alma una vez mas.
Inquieta tanteo para encontrar la navaja que había afilado días atrás  Las lagrimas desbordaban de sus ojos, los cuales seguían cerrados con intensad. Su alma estaba pura, tal como ella quería,  pero su mente estaba encerrada en un lugar  oscuro y sombrío.
Todos aquellos recuerdos que habían parecido desaparecer cobraban vida para darle fin a este castigo. Tal vez la intoxicación y el intento de asfixia anterior no habían funcionado, pero esta vez no había salida. Esta vez era para siempre, sin que nadie la salve, sin que el destino se atreviera a interrumpir.
Arrastro la navaja hasta su pecho y la sujeto con las dos manos. Sin miedo empujo el filo con ambas manos, esperando que alguien la viniera a salvar.
Cayo de la silla donde había estado varias horas pensando. La sangre recorría su cuerpo, aun caliente, y caía en la alfombra impregnándose cada vez mas.
Nadie había ido por ella. Ya era tarde para arrepentimientos, nadie vendría a buscarla.
Volvió a cerrar sus ojos  y se relajo para morir.

viernes, 1 de febrero de 2013

Te amo


Ella se acerco y le susurro al oído sin esperar una respuesta. El sorprendido
le pidió con entusiasmo que lo repitiera.
- Te amo - volvió a decir ella con una sonrisa y con una voz cálida y tranquila que solo él podía oír.
El la abrazo, la miro a los ojos y respondió.
-Yo también te amo, karen.
Esa noche podía ser casi perfecta, inundada de amor y nada mas. Una noche vacía de odios
y rencores, una noche que ella dedicaba solo para el.
Se abrazaron felices y recién cerraron sus ojos al amanecer como si nada ni nadie existiera en el mundo. Solo ellos, completos de felicidad.
Un sentimiento incomparable, de compañía. Ojala que todos los días al despertar te pueda ver una vez mas, pensó ella mientras se dormia